Fundación de la Merced para la Prevención de la Violencia y la Integración Social (FUNDAMER)

LIC. JUAN PABLO DIEZ LEDESMA
Presidente - Fundador 

Juan Pablo Diez Ledesma nació en San Miguel de Tucumán, Argentina, el 10 de septiembre de 1964. Hijo de Enrique Augusto Diez Ojeda, abogado, y de María Marta Ledesma Posse, maestra, recibió desde pequeño una profunda educación espiritual católica orientada a los valores y a la ayuda del desprotegido. Valores que lo llevaron a ser a los 15 años, ya radicado con su familia en Buenos Aires, catequista y uno de los fundadores de la Legión de María para niños de la parroquia Santa Elena del barrio de Palermo.

     En Buenos Aires cursó sus estudios en el Colegio del Salvador y tomó afición por las artes marciales destacándose en esta actividad por su depurada técnica y su férrea disciplina para el entrenamiento. Sin duda la institución jesuita, su proximidad con los padres agustinos de la parroquia San Martín de Tours; y su entrenamiento deportivo diario, que lo hicieron instructor a una corta edad, templaron su carácter; afianzaron sus condiciones innatas de líder y lo estimularon a perseverar en la conquista de sus metas. Asimismo, se interesó por el diálogo interreligioso, tomó contacto ecuménico con las diferentes Iglesias de oriente y comunidades no católicas y abrevó de las fuentes espirituales de los monjes trapenses.

     Durante su adolescencia, a instancias del actual arzobispo de La Plata , monseñor Héctor Aguer, vicario parroquial de Inmaculada Concepción, de Belgrano, de la Ciudad de Buenos Aires, pudo visitar algunos institutos de menores donde vivió de cerca la realidad de los chicos encerrados, si bien de edad similar, con realidades muy diferentes. Percibiendo que, en su mayoría, carecían de la más básica instrucción y sobretodo de afectos consolidados.

     Estas visitas de carácter catequético y humanitario indudablemente calaron hondo en su corazón y fueron la semilla por la cual seguramente despertó,  a modo inconsciente, su vocación por ocuparse de los olvidados por la sociedad; de los que la sociedad prefiere aislar y a los que la Iglesia denomina los más pobres entre los pobres.

     Asimismo, la tradición familiar y su incursión en esta etapa en el estudio jurídico de su hermano, el doctor Augusto M. Diez Ojeda, le hicieron tomar gusto y conciencia sobre la importancia de la aplicación de una pena justa en pos del orden social y el bien común.

     Concluidos sus estudios secundarios eligió la carrera de psicología en la Pontificia Universidad Católica Argentina (Facultad de Filosofía y Letras) para que sea ésta institución la que guíe su formación de acuerdo a la clara doctrina y la antropología social y humana de la Iglesia Católica. Su tesis de licenciatura "La rehabilitación en Jóvenes privados de libertad" fue calificada con honores y el preludio de su tesis doctoral, la que se encuentra en preparación.

     A poco de graduado cobró notoriedad por un planteo diferente en la temática del encierro carcelario y su perspectiva en el abordaje de la problemática penitenciaria. Por su capacidad innata como orador y pedagogo fue convocado para dictar conferencias y dar cursos en diversas entidades, entre ellas la cátedra de Psicología Forense y cursos de postgrado de la Universidad de Buenos Aires.

     Dada su experiencia psico-juríca en el ámbito del Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires, trabajó desde 1988 en los juzgados penales y en las Defensorías Oficiales de Pobres y Ausentes, cuerpo a cuerpo, con aquellos que habían delinquido y con las víctimas de delitos. Su tarea como psicólogo en la Defensa fue vasta tanto en la contención de situaciones críticas como en la orientación de personas detenidas, sus familiares y el trabajo psicoterapéutico con derivación a centros intracarcelarios para los detenidos o de la comunidad para los liberados.

     Actualmente el licenciado Diez Ledesma se dedica a la clínica privada, es docente y miembro de la Comisión Directiva de la Asociación de Psicólogos Forenses de la República Argentina (APFRA);  profesor de la Escuela de Cadetes (Instituto Superior de Formación Técnica) y de la Escuela Superior de Estudios Penitenciarios del Servicio Penitenciario Bonaerense.

     Fue docente del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires, Distrito XV de San Isidro; creador y primer director del Departamento de Asistencia Penitenciaria y Postpenitenciaria (DAPyP) de la Fundación Nuestra Familia e integrante, por ella, de la Comisión Asesora de ONG’s para la Prevención de la Violencia y de Readaptación Social de la Secretaría de Política Criminal y Asuntos Penitenciarios del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

     Algunos de sus artículos publicados dan cuenta sin duda de sus intereses académicos y científicos: "Tratamiento de las adicciones en el Servicio Penitenciario Bonaerense (Redes de Asistencia)"; "Situaciones Críticas de los Jóvenes Adultos, 18 a 21 años, en ámbitos de detención para mayores"; "Re-integración a la Familia y a los Valores Morales"; "Nuevas Perspectivas de abordaje psicológico frente al tratamiento de personas en prisión"; y "Efectos Psicológicos de la aplicación de la pena", entre otros.

     Quienes conocen al licenciado Diez Ledesma lo definen como un ser humano "perseverante"; con una vida donde conjuga y amalgama la vocación de servicio, la capacitación académica y profesional constante y un motor interno que lo lleva a superarse sin pausa. La fundación de esta entidad, que además preside y por la cual trabaja incansablemente, es muestra de ello.

Gonzalo Graña Velasco
Comunicación Institucional
 

 

| Quienes Somos | About us | Qui sommes nous | Quem somos | Uber Uns | Chi siamo |

| Areas | Cultural | Religioso | Educativo | Institucional | Cursos | Imágenes | Voluntarios | Sumarse | Donaciones | Contacto | Juan Pablo Diez Ledesma | Auspicios | Premios | Benefactores | Radio | Textos | Enlaces |

 

| Fundación de la Merced (FUNDAMER) | Argentina | Ph: +5411 4807-0536 | info@fundaciondelamerced.org.ar |